El gol de la vida

El estadio estaba a reventar. Era una olla a presión, con las tribunas llenas de camisetas, banderas y gargantas que no paraban de cantar. El ambiente tenía ese sabor tan colombiano: euforia, esperanza y un poquito de nervios. Era la final, el todo o nada, y los hinchas no paraban de gritar: “¡Vamos, carajo! ¡Este partido es nuestro!”.

Minuto 89. El marcador estaba clavado en un 1-1 que tenía a todo el mundo con el corazón en la mano. La gente ya hablaba de los penales, algunos con miedo, otros con resignación. Pero de repente, apareció él: el 10, el crack, el ídolo. Ese man que siempre tenía una gambeta lista y una jugada que nadie se esperaba.

Agarró el balón en la mitad de la cancha. Todos sabían que algo grande podía pasar. “¡Vamos, papi, métale pata!” gritó alguien desde la tribuna. Y el tipo arrancó, con el balón pegadito al pie, bailando entre los defensas como si estuviera jugando en el potrero de su barrio.

Uno, dos, tres rivales quedaron atrás. La gente ya estaba de pie. El arquero salió como loco a tratar de cerrarle el espacio, pero el 10, frío como el páramo, levantó la cabeza y le pegó de tres dedos. Un toque sutil, pero con toda la clase. El balón voló, hizo un efecto de novela y se metió justo en el ángulo.

¡Goooooool!

El estadio se vino abajo. Las tribunas temblaban con los saltos y los gritos de los hinchas. La gente se abrazaba con desconocidos, llorando de la emoción. Algunos hasta se arrancaron la camiseta para ondearla como bandera. En la cancha, los compañeros corrieron a tirársele encima al 10. El man solo levantó los brazos, como diciendo: “Tranquilos, esto es normal para mí”.

Ese gol quedó para la historia. En cada barrio, en cada cancha de micro, los pelados intentan recrearlo mientras alguien grita: “¡Soy como el 10, vea pues!”. Porque no fue solo un gol, fue el momento en el que todos, desde el más pobre hasta el más afortunado, se sintieron campeones.

Ese día, el fútbol demostró una vez más que no es solo un deporte: es la vida misma, con sus alegrías, sus locuras y su magia.


 
Gloria Esperanza Huérfano Moreno
Prof. Gloria Huérfano
Autora, Fundadora y Directora
subakaneria@gmail.com 
 
subakaneria institucional

foto mia

Ing. Jorge Castro

Patrocinador y Asesor TIC
kinnorvisual123@gmail.com

ar subakaneria colegio nueva colombia